Cómo funcionan las velas
Uno pensaría que una
embarcación sólo puede moverse en la dirección en la que sopla el viento; esto
es, a favor del viento. Pero una vela triangular permite que una embarcación
navegue a barlovento. Para entender cómo se logra este movimiento, necesitamos
identificar primero algunas de las partes de una vela.
El borde delantero de una vela se llama gratil (luff), se coloca hacia el frente
de la embarcación. El borde que cuelga por la parte de atrás se llama caída (leech).
Una línea horizontal imaginaria del gratil a la caída se llama cuerda (chord).
El grado de curvatura en una vela se llama calado (draft), y la medida
perpendicular de la cuerda al punto de calado máximo se llama profundidad de
cuerda (chord depth). El lado de la vela que el aire llena para crear una curva
cóncava se llama el lado de barlovento (windward side). El lado que es empujado
hacia afuera para crear una forma convexa se llama el lado de sotavento (leeward
side). Volveremos a utilizar estos términos más adelante.

Terminología y partes de la vela
Una embarcación se mueve hacia el viento
gracias a las fuerzas que se crean a cada lado de la vela. La fuerza total es la
combinación de una fuerza positiva (de empuje) en el lado de barlovento y una
fuerza negativa (de atracción) en el lado de sotavento, actuando ambas en la
misma dirección. Aunque cueste creerlo, la fuerza de atracción es en realidad la
más fuerte de las dos.
En 1738, el científico Daniel Bernoulli descubrió que un aumento en la velocidad
del flujo de aire con relación al aire circundante disminuye la presión en el
área donde el flujo de aire es más rápido. Esto es lo que sucede en el lado de
sotavento de la vela; el aire se acelera y crea una nueva área de baja presión
por detrás de la vela.

El principio de Bernoulli aplicado a una sombrilla
¿Por qué se acelera el aire? El aire, como el
agua, es un fluido. Cuando el aire choca con la vela y ésta lo divide, una parte
se pega al lado convexo (sotavento) y se queda ahí. Para que el aire "libre" que
está justo sobre el aire "atrapado" pase por encima de la vela, tiene que
doblarse hacia afuera en dirección al flujo de aire que no está afectado por la
vela. Pero esta corriente de aire circundante tiende a mantener su dirección y
actúa como una especie de barrera. La combinación de la corriente de aire
circundante y la curva de la vela crean un estrecho canal por el cual debe
viajar el volumen inicial de aire. Debido a que no puede comprimirse, este aire
se acelera y fuerza su paso a través del canal. Por ello, la velocidad del flujo
aumenta en el lado convexo de la vela.
Es en este momento que la teoría de Bernoulli entra en acción. El flujo
acelerado del aire en el estrecho canal es más rápido que el aire circundante, y
la presión disminuye en esta área donde el flujo es más rápido. Esto crea una
reacción en cadena. Al llegar nuevo aire al extremo delantero de la vela y
dividirse, mayor cantidad fluye hacia el lado de sotavento; el flujo de aire es
atraído hacia áreas de baja presión y repelido por áreas de alta presión. Ahora
una masa de aire aún mayor debe viajar más rápido para forzar su paso a través
del canal creado por la vela convexa y el flujo de aire circundante, provocando
una presión aún más baja. Y así, sigue aumentando, hasta que se logra la máxima
velocidad en las condiciones de viento existentes, y se crea un área de baja
presión máxima en el lado de sotavento. El flujo de aire sólo aumenta al
alcanzar el punto más profundo de la curva (la profundidad de cuerda). Hasta
este punto, el aire estaá convergiendo y acelerando. Pasado este punto el aire
se desvía y se desacelera hasta adquirir nuevamente la velocidad del aire
circundante.

Flujo laminar de aire alrededor de una vela (ángulo óptimo entre vela y viento)
Mientras tanto, en el lado de barlovento de la vela sucede exactamente lo contrario. Al viajar más aire hacia el lado de sotavento hay menos viento en el lado de barlovento que viaja a través del espacio expandido entre el lado cóncavo de la vela y el aire circundante. Al expandirse este flujo de aire, se desacelera hasta alcanzar una velocidad menor a la del aire circundante, provocando un aumento de presión.

Fuerzas desarrolladas por una vela en flujo laminar
Ahora que conocemos estas fuerzas
potenciales, ¿Cómo podemos desarrollarlas para mover nuestra embarcación?
Necesitamos crear una relación ideal entre la vela y el viento que permitiría al
viento tanto acelerar como fluir a lo largo de la curva convexa de la vela. Una
parte de esta relación entre el viento y la vela se llama ángulo de ataque.
Imagínate una vela apuntando directamente hacia el viento. El aire se dividirá
en partes iguales para cada lado; la vela se "desinfla" en lugar de inflarse, el
aire no acelera para formar un área de baja presión en el lado de sotavento y la
embarcación no se mueve. Pero si se mueve la vela hacia el viento en el grado
correcto, la vela se llena de repente y se desarrollan las fuerzas
aerodinámicas.
El ángulo de ataque debe ser muy preciso. Si el ángulo permanece demasiado
cercano al viento, el frente de la vela se "orza" o flamea. Si el ángulo es
demasiado abierto, las líneas de flujo a lo largo de la curva de la vela se
separan y se vuelven a unir al aire circundante. Esta separación crea una "zona
de estancamiento" de aire arremolinado que causa un descenso de velocidad y un
aumento de presión. Debido a que la curvatura de una vela siempre ocasionará que
el extremo de la popa de la vela esté en un ángulo más abierto hacia el viento
que el extremo delantero, el aire que está en la caída no puede seguir la curva
y torna su dirección hacia la del aire circundante. Idealmente, la separación no
debería empezar hasta que el flujo de aire alcance la caída. Pero al ensancharse
el ángulo de ataque de una vela, este punto de separación se mueve gradualmente
hacia el frente y deja todo lo de atrás en una zona de estancamiento.

Influencia del ángulo de ataque
Se puede observar que, además de tener el
ángulo de ataque correcto para permitir que el aire pase suavemente hacia la
vela, el otro factor importante en la relación del viento con ésta es que la
vela debe poseer la curvatura correcta de manera que el aire se adhiera a ella
hasta llegar a la popa. Si la curva es demasiado leve, el flujo de aire no se
curvará hacia fuera, y no forzará su paso para aumentar la velocidad. Si la
curva es muy pronunciada, el flujo no puede permanecer adherido. Por lo tanto,
la separación puede darse por demasiada curvatura así como por un ángulo de
ataque demasiado abierto.
Ahora sabemos cómo se desarrollan las presiones en una vela en teoría y en la
práctica. Pero ¿de qué manera estas presiones hacen avanzar a una embarcación ?
Estudiémoslo más detalladamente.
A nivel del mar la presión del aire es de 10 toneladas por metro cuadrado.
Recordemos que la presión del aire disminuye cuando aumenta el flujo de aire en
el lado de sotavento de la vela. Supongamos que disminuye 20 kilogramos por
metro cuadrado. De igual forma, aumenta la presión del aire en el lado de
barlovento; digamos 10 kilogramos por metro cuadrado (recordemos que la presión
de atracción es mayor que la presión de empuje). Y aunque la presión de
sotavento sea negativa y la de barlovento positiva, ambas trabajan en la misma
dirección. Entonces, ahora tenemos un total de 30 kilogramos por metro cuadrado.
Multipliquemos eso por una vela de 10 metros cuadrados y habremos creado una
fuerza total de 300 kilogramos en la vela.
En cada punto de la vela operan presiones diferentes. La mayor fuerza reside en
el punto de profundidad de cuerda, donde la curva de la vela es la más profunda.
Es aquí donde el aire fluye más rápidamente y la presión disminuye más. La
fuerza se debilita al moverse hacia atrás y separarse. La dirección de estas
fuerzas también cambia. En cada punto de la vela la fuerza es perpendicular a la
superficie de ésta. Las mayores fuerzas en la parte frontal de la vela se dan
también en la mayor dirección de avanzada. En la mitad de la vela la fuerza
cambia hacia una dirección lateral, o inclinada. En la parte posterior de la
vela, la fuerza se debilita aún más ya que disminuye la velocidad del viento y
provoca una dirección de retroceso o de arrastre.
Se puede calcular cada fuerza sobre la vela para determinar la fuerza relativa
de sus componentes de proa, inclinación y arrastre en cada lado. Debido a que
las fuerzas de proa son también las mayores, la fuerza total que opera sobre la
vela adquiere una dirección ligeramente hacia la proa, pero mayormente lateral.
Aumentar la fuerza de una vela para ganar más impulso de proa causa también un
aumento mucho mayor en la fuerza de inclinación. Entonces, ¿cómo avanza uno
contra el viento cuando la fuerza lateral es la mayor? Esto está relacionado con
el ángulo de ataque de la vela hacia el viento y con la resistencia de la
embarcación al otro fluido involucrado; en este caso el agua.

Fuerzas que operan sobre una embarcación que navega en dirección del viento
La dirección de la fuerza total es casi
perpendicular a la cuerda de la vela. Cuando la cuerda de una vela es paralela a
la línea central de la embarcación, la fuerza principal es la lateral. Pero si
la vela presenta un poco de ángulo, de manera que la fuerza de la vela se halle
más ligeramente direccionada hacia la proa, la embarcación avanza de inmediato
por sí sola. ¿Por qué? La línea central, o quilla, de la embarcación actúa en
contra del agua de forma similar a la de la vela en contra del viento. La quilla
produce una fuerza que se opone a la fuerza de inclinación de la vela; evita que
la embarcación vaya simplemente en dirección a la fuerza que actúa sobre la
vela. Y aunque la fuerza total de la vela es siempre lateral cuando se navega
hacia el viento, un ángulo apropiado de ataque hará avanzar a la embarcación.
Mientras más inclinada esté la vela respecto de la línea central del casco, la
fuerza apuntará más hacia la proa que hacia un costado. Si combinas ese pequeño
ajuste en la fuerza de proa con la oposición del agua al aire, tendrás una
embarcación desplazándose rápidamente hacia el viento porque es ahora el curso
de menor resistencia.